lunes, agosto 28, 2006

Amar el daño

"Una de las mayores fuentes de atracción sexual y amorosa entre los humanos es el desequilibrio mental".
Toma ya! Era la primera frase de un artículo publicado en el semanal de un periódico. Trataba de la tendencia de algunas personas a sentirse atraídos por otras, potencialmente dañinas. Un ejemplo: el pintor Modigliani y su tercera y última mujer, Jeanne Hébuterne. él, 33 años, pobre, drogadicto y alcohólico, ella 19, pasiva, dependiente y mortífera. Por lo visto vivieron 3 años de infierno, acabando él muriendo de meningitis tuberculosa y suicidándose ella, horas más tarde y embarazada de nueve meses. Dicen (no sé si los psicólogos o las malas lenguas) que si se hubieran separado hubieran podido sobrevivir los dos. Supongo que éste (como otros que cita el artículo) es un caso extremo, más que amor lo llamaría masoquismo.

Me pregunto si de verdad alguien en su sano juicio puede desear estar con una persona que le perjudica hasta ese extremo. Ya sé que los humanos somos un poco ciegos en lo que respecta a nuestras relaciones, ya no sólo amorosas, sino también de amistad, al menos aquellos que damos todo (y me incluyo) sin pedir nada a cambio. Pero llega un momento en que por fuerza te has de dar cuenta de la cruda realidad, de que esa persona (amigo o amante) no te conviene. No sirve que te lo digan, te lo repitan hasta la saciedad, te has de dar de morros con el dolor, una, dos, tres veces, las que sean necesarias para abrir los ojos, y así percatarte de tu error.

Eso siempre que la persona nociva en cuestión no te aporte nada positivo. Si no te aporta nada, y eres consciente de ello, es fácil, muy fácil eliminarla de tu vida, la balanza se decanta por sí sola. Lo difícil es renunciar a alguien que sabes te puede hacer daño pero que por otro lado aporta a tu vida algo importante, y supongo que entonces se trata de buscar la fórmula para que no te vuelva a dañar, pero poder conservar lo bueno que esta persona puede darte. Es buscar un "status quo" que te permita disfrutar sin llorar, y no siempre se encuentra. Pero a veces vale la pena intentarlo. Hay relaciones que ya desde los primeros meses nos hacen sufrir, ésas no interesan, pues en verdad son nocivas, pero si has sido feliz durante años y las cosas se han torcido, y has sufrido por ello, quizás sólo es cuestión de plantearse qué pasó y como reconducirla para no volver a sufrir.

Este artículo no llegó a mi por casualidad. ¿Me querrían hacer ver algo?

9 comentarios:

coco dijo...

Este post parece íntimamente relacionado con el anterior, como si fuera la misma historia vista desde otro ángulo, desde la posición de quien, aunque le muelan a ostias, se niega a renunciar a la otra persona. Masoquismo, amor, o agarrarse a una tabla en mitad del océano. ¿Desesperación? quien sabe.
Petonet.

nasty dijo...

Sin venir a cuento..........
no funciona el radioblog.
Petoncillo(es asi?)me da que no

sad_world dijo...

no creo k eso pueda ser amor, pienso que es falta de autoestima, de ambas partes.
...
pero supongo que tambien hay gente que le gusta ser torturada para mantenerse interesanda en una relacion.

India Ning dijo...

Como dice Coco, y sin llegar al límite de la relación letal entre Modi y Jeanne (que también tuvo muchas cosas buenas) hay una mezcla de carencias en este tipo de relaciones: dependencia, miedo, admiración, inseguridad...
En realidad a las pocas semanas de relación, uno puede entrever algunos destellos negativos en el otro, aunque el amor los tapa y los camufla. Es muy peligroso ese juego, a menudo después es tarde para escapar. Y aunque no tiene porqué acabar en tragedia, puede consumirnos durante años y dejar unas cicatrices traumáticas.
Hay que deshacerse cuanto antes de las personas que nos hacen daño, el problema es cómo hacerlo si ya hemos caído en sus redes...
Besos!

K dijo...

Sé que lo que voy a decir puede resultar polémico entre las mujeres. Espero que se me interprete bien.
Todas las mujeres que he conocido en mi vida han alardeado de su "intuición femenina", como algo propio de su género y como fuente innata de sabiduría existencial. Yo, sin embargo, creo que no existe, que es un mito cultural. ¿Por qué?
Por varias razones, una de las cuales está relacionada con este tema que ha propuesto Selenita. Si la llamada "intuición femenina" fuese real, fiable y certera las mujeres no se equivocarían tanto al escoger, al reconocer como el "amor de su vida", como pareja, al que muchas veces se convierte luego en un enemigo personal que genera dolor y sufrimiento. Algo falla en esa intuición femenina para que haya tantos desengaños amorosos. Lo mismo ocurre con los varones, por supuesto, pero nosotros parece ser que no disponemos ese "don natural". Algo falla en la teoría y en la práctica de la intuición femenina.
Otra cosa es que las mujeres seáis más generosas y voluntariosas que los varones al afrontar una relación afectiva. Cosa que en general es evidente, pero ese es otro tema y no me quiero alargar.
Disculpad la chapa.

Selenita dijo...

K: no creo que la llamada "intuición femenina" sea una fuente innata de sabiduría existencial, como tu dices. Pienso que las mujeres solemos ser más perceptivas, pero eso no tiene nada que ver con que nos enamoremos de alguien y no "intuyamos" que no es el hombre de nuestra vida. Como dice India, el amor camufla y tapa los defectos que podamos entrever en esa persona. Yo, desde luego, de sexto sentido, nada, pues todos los hombres de los que me he enamorado, al principio eran EL HOMBRE DE MI VIDA. El tiempo se encarga de hacerte ver que el príncipe azul (o princesa en vuestro caso) también tiene sus defectos, a veces asumibles, otras no. La lotería de la vida es así. Quizás nos tendríamos que encomendar a San Ildefonso antes de enamorarnos.

India Ning dijo...

Diría que la "intuición femenina" sí que existe, y que va ligada al instinto maternal (sea una madre o no)es un sexto sentido muy animal, de protección, de vigilia. E incluso diría más, sí que aparece en las relaciones sentimentales, sí que hay algo en los principios que nos pone en alerta, muy sutilmente, pero que levanta las antenas. A partir de ahí juegan papel otros fuerzas mayores: amor, pasión, deseo, esperanza, transformación, anhelo... Es decir: asumimos que podemos estar equivocadas, y damos a la relación una ventaja que acaba haciendo aguas. Todo ello para llegar a una conclusión final: "Si ya lo sabía yo"
Precisamente lo que hay que hacer es fiarse más de nuestra intuición.

ARG dijo...

pensaba que yo soy un caso raro ....me doy cuenta de que no .esto de la intuición es una herramienta que tenemos para utilizar y que sin embargo dejamos relegada a un segundo plano en casos en los que nos sría de mucha utilidad .No obstante ,sí estoy convencido de que vosotras no solo teneis una intuición que está muy por encima de la nuestra , que nos quedamos con lo que tenemos enfrente de las narices, pero tambien la dejais olvidada en ocasiones .
Sin embargo cuando hay unos sentimientos que son potentes , aquellas cositas que vas decubriendo y que no son lo que tu esperabas , tienden a ser minimizadas , como esperando solucionarlas en otro momento posterior , eso no forma parte de la intuición , eso es a lo que se refiere , creo , INDIA........el amor camufla todos estos síntomas que pueden ser indicativos de un futuro incierto en esa relación ..Porqué somos tan complicados ? es muy facil amar y ser amado.... por eso creo que ante algunos de estos síntomas forman parte del necesario acoplamiento de las personas en una relación ... Hay que ser elástico como una goma para poder ceder y a la vez atraer, pero eso tampoco está al alcance de muchos ,, y así nos va

nasty dijo...

No creo que exista intución femenina... ni masculina.....pienso más bien que determinadas personas-hombres y mujeres-saben ver más alla de sus narices en determinados campos,resuelven con facilidad matemática situaciones donde otros por aquello de las ramas,no vemos el bosque...no quiero pensar que entre los sexos,existan diferencias que no sean las fisiológicas...(esencialmente el tálamo,que en la mujer se encuentra en el cerebro,y en los hombres en..en..ahí ya sabeis)